ARA San Juan: “La misión implicaba espionaje sobre pesca ilegal y buques que venían de Malvinas”

El querellante de la causa por el hundimiento del ARA San Juan y padre de uno de los submarinistas, Luis Tagliaprieta; recordó cuál era la tarea del submarino. Además, evidenció que la empresa «Claro Argentina» dejó sin internet al buque durante los días que se produjo el hecho, por lo que el contenido de la información se perdió. “Las casualidades no existen» advirtió.

Luis Tagliaprieta, padre del submarinista Alejandro Tagliaprieta, además de abogado y querellante en la causa por el hundimiento del submarino, en diálogo con Radio Gráfica se refirió a los avances en la investigación y el rol de las comunicaciones en el episodio. Afirmó que “hay que demostrar científicamente las causas del hundimiento y después recorrer el camino hacia atrás de qué es lo que pasó”. Contó, además, que la empresa Claro dejó sin internet al buque durante los días que se produjo el incidente: “Las casualidades no existen, justo el 14 de noviembre la empresa Claro deja sin internet a toda la Armada Argentina y se recupera el 17 de noviembre”.

En primer lugar, sobre las comunicaciones especificó que “el submarino tiene un sistema mixto, por un lado las comunicaciones tradicionales a través de la radio, es un sistema que se llama HS, y también tenían un teléfono satelital que de hecho funcionó y se comunicaron con él”.

Y agregó que “lo que no funcionaba era el sistema de internet del buque, que es un recurso de la Armada Argentina que tenía contratado a Claro para el tema de la comunicación por internet. Se cortó el servicio y estuvo toda la Armada durante 3 días sin servicio”.

“El servicio de internet era a través de satélites y servía para enviar paquetes de información, de datos. Consta que el submarino estuvo enviando esos paquetes de datos pero al no tener el servicio, no sabemos el contenido de esa información que se perdió”, sumó.

El querellante de la causa informó que los submarinistas se comunicaron con sus superiores, entre ellos el Jefe de Operaciones del Submarino, Fernando Villareal, y con el Jefe de Operaciones de la Base, el capitán Hugo Miguel Correa.

“El contenido de esas comunicaciones las sabemos por los únicos interlocutores que hoy están vivos, no hay tampoco una constancia de lo que hablaron. Y las declaraciones de ellos dos como responsables directos de la no asistencia a una situación de emergencia del submarino, no lo podemos tomar como una verdad absoluta”, manifestó.

Con respecto al incendio dentro del A.R.A San Juan, el abogado explicó que “es un lugar absolutamente cerrado, no es un incendio común, sino que era un incendio eléctrico donde se generan arcos voltaicos, que producen mucho humo y que quema pintura altamente tóxica”.

Y añadió que “la situación era gravísima, era para evacuarlos. Hoy viéndolo en retrospectiva tendrían que haber evacuado inmediatamente, tendrían que haber mandado ayuda, y no solamente no hicieron nada de esto, sino que no le dieron importancia a la situación”.

“Los que estaban obligados a evaluar la situación eran los que estaban en tierra, que además eran sus superiores y está protocolizado porque en el año ’95 el propio A.R.A San Juan, que todavía era bastante nuevo, tuvo un incendio de características similares pero en puerto, y estando allí los bomberos tardaron dos días en controlar este incendio en las baterías”, recordó Tagliapietra.

El querellante de la causa reveló, en cuanto a la tarea que venían llevando los submarinistas en Mar Argentino y de la cual obtuvieron información sensible sobre el accionar de los piratas ingleses, que “por la misión que estaban cumpliendo, todavía nosotros no sabemos y no vamos a saber cuáles eran esos datos”.

“Pero no olvidemos -advirtió- porque parte de esto lo hizo público Marcos Peña en su momento, que la misión implicaba una tarea de espionaje, no solamente sobre los buques de pesca ilegales, sino también buques y aeronaves provenientes de Malvinas”.

“Nosotros todavía no sabemos si recabaron datos críticos que pudieron haber sido el eje de un problema posterior que hayan tenido los muchachos. Las casualidades no existen, justo el 14 de noviembre la empresa Claro deja sin internet a toda la Armada Argentina y se recupera el 17 de noviembre. Que también es clave, no es que no tenían internet hacía un mes”, develó.

En cuanto a la cooperación para encontrar el buque hundido, el abogado describió que sobre “el teléfono, el servicio lo provee Tesacom con su marca Iridium, que no solamente es norteamericana sino que todo el control está en Estados Unidos”.

Y detalló que “si bien fue de ayuda, porque mandaron un informe con cientos de pines satelitales del submarino que graficó toda la ruta que hizo el submarino desde que zarpó desde Mar del Plata hasta que llegó Ushuaia, y desde que zarpó de Ushuaia hasta el fatídico 15 de noviembre”, es decir que “cada vez que el submarino sacaba afuera la antena satelital, el satélite lo detectaba e informaba a la empresa Tesacom el punto exacto con dos millas de margen de error donde estaba el submarino” y que efectivamente “para la planificación de la búsqueda fue muy importante”, esta precisión “da cuenta del sigilo que tiene que tener un buque de guerra como un submarino”.

Porque, continuó, así como la ubicación la tiene la empresa que cooperó en la búsqueda, “no hay muchas dudas de que la Marina de Estados Unidos y la Marina Inglesa también lo saben. No hay manera de pensar lo contrario”.

Sobre la investigación, Tagliapietra evitó sacar conjeturas previas, pero afirmó que “como cualquier investigación penal de cualquier índole tenemos que aplicar un método científico para establecer las causales” y que “todavía no se hizo pericia de nada”.

Remarcó que “hay que demostrar científicamente las causas del hundimiento y después recorrer el camino hacia atrás de qué es lo que pasó”.

“Se tiene probado que el incendio se produjo por el sistema HS, porque lo enviaron por escrito en mensajes navales, por lo cual no puedo inferir que eso no haya ocurrido. Lo que no sabemos es qué pasó en las horas de las 7 de la mañana hasta las 10.51 que se detectó la explosión o la implosión que todavía no se sabe si fue una u otra cosa”, indicó.

Es un trabajo, como mencionó el querellante de la causa “que necesariamente hay que hacerlo para saber la verdad de lo que pasó. Después hay cosas que son llamativamente raras, desde lo que ya describí hasta situaciones que valen la pena aclarar”.

Y continuó: “No olvidemos que los primeros dos buques que llegaron al lugar fueron el HMS Protector, que estaba navegando en la zona de Malvinas y el buque Cabo de Hornos chileno. Llegaron antes de que los buques de Argentina”.

“Tenemos que ser serios, tenemos que ser objetivos, y la única manera que veo, salvo que alguien confiese algo, es que tenemos que abocarnos a lo que podemos probar científicamente”, reiteró.

Por último, Tagliapietra señaló que conformó un grupo de expertos para investigar lo sucedido y precisó: “Hemos podido hablar con el actual Ministro de Defensa, Agustín Rossi, y nos manifestó que el Ministerio y el Gobierno está a disposición para realizar las gestiones que la jueza a cargo ordene”.

“Esto es muy bueno porque dependemos de la colaboración del Ministerio, de la Cancillería y de los países que cuenten con expertos en este tipo de submarinos, en hidroacústica y demás para poder revelar todo esto”.

Fuente: Radio Gráfica, Agenda Malvinas

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