La primera movilización de la CGT contra la dictadura militar

El 7 de noviembre de 1981, no menos de quince mil trabajadores protagonizaron la primera movilización popular motorizada por el entonces titular de la CGT, Saúl Ubaldini, contra la dictadura y su política de despidos, cierres de fábricas, inflación y caída del salario real.

Encabezada por el secretario general de la CGT-Brasil, el dirigente cervecero Saúl Ubaldini, la multitudinaria movilización fue una bisagra que empujó al movimiento obrero a enfrentar a la dictadura, después del impacto que produjo el paro general del 22 de julio de ese año, sobre todo en los gremios industriales, que fue reprimido en Mendoza, San Miguel de Tucumán, Rosario, Córdoba y la ciudad de Avellaneda.

La CGT había sido intervenida, lo mismo que numerosos sindicatos, federaciones y regionales; habían sido suspendidas las asambleas y los congresos, el derecho de huelga estaba prohibido y se había puesto en vigencia la ley de prescindibilidad, que autorizaba el despido de empleados de la administración pública.

Por entonces, el terrorismo de Estado había echado mano a trabajadores y delegados gremiales: según el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, el 30,2% de los detenidos desaparecidos eran obreros.

El año 1981 iba llegando a su fin, acosado por una situación crítica en el marco del resquebrajamiento del gobierno dictatorial que hasta ese momento se había mostrado homogéneo, se produjo el fortalecimiento del sindicalismo.

El salario real había caído abruptamente con la combinación de la liberación de precios y el congelamiento salarial. A fines de 1981, el salario real era casi la quinta parte de lo que había sido en 1974. La participación de los asalariados en el ingreso nacional pasó del 49% en 1975 al 32%. La desocupación y la miseria acuciaban a sectores cada vez más vastos de la población.

Durante la dictadura cívico-militar producto del golpe del 24 de marzo de 1976, Saúl Ubaldini fue parte del proceso que llevó a la unidad a varias corrientes gremiales contra la dictadura y los dirigentes sindicales colaboracionistas. Participó de la comisión de los 25 (sindicatos combativos) que convocaría al primer paro general contra la dictadura, el 27 de abril de 1979. Este proceso derivaría en la fundación de la CGT Brasil, en noviembre de 1980, de la que fue su Secretario General, apadrinado por la comisión de los 25, las 62 organizaciones Peronistas y Lorenzo Miguel. Este era el llamado sindicalismo “confrontacionista”, pues era todo un desafío al régimen militar. Por tra parte, meses después, en abril de 1981, nació la colaboracionista CGT Azopardo, con el dirigente de los plásticos, Jorge Triaca a la cabeza. La CGT Brasil ya había convocado a una jornada de protesta el 22 de julio de 1981.

El 7 de noviembre la CGT Brasil, encabezada por Saúl Ubaldini, pudo concretar la primera movilización popular o “Marcha de Protesta” en contra de la dictadura: bajo el lema “Paz, Pan y Trabajo” convocó a marchar desde Liniers hasta la iglesia de San Cayetano, donde se habían juntado unas quince mil personas.

Esa numerosa marcha desafió –a pesar de la intimidación de los medios de comunicación- el despliegue de un inmenso operativo de seguridad y asistieron a una misa oficiada al aire libre. Se coreó masivamente por primera vez la consigna: “Se va a acabar, la dictadura militar”. La represión no se hizo esperar. Pero se demostró el posicionamiento de un sector del movimiento obrero como el eje de la protesta nacional.