La Argentina tiene una de las jornadas laborales legales más altas del mundo

Actualmente, se está debatiendo la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales en Chile. En 2017, en la Argentina, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) propuso la reducción de 48 a 30 horas semanales.

La jornada laboral legal establece el límite de horas que una persona puede trabajar con un salario a cambio, según lo reglamentado por las leyes de cada país. Pero claro, eso no quiere decir que sea lo que efectivamente se trabaja.

De acuerdo con las leyes, la Argentina tiene una de las jornadas laborales más largas del mundo: 48 horas semanales. La ley establece que la jornada no puede superar las 8 horas diarias o 48 horas semanales, lo que equivale a trabajar 8 horas 6 veces por semana y tener un día de descanso, por ejemplo.

Esta jornada es similar a la de países vecinos como Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay. En términos generales, es en América Latina, parte de África y el sur de Asia donde están las jornadas más largas, de acuerdo con un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En el otro extremo, se encuentran países como Francia, Australia y Dinamarca, donde las jornadas legales son menores a las 40 horas semanales. Por otro lado, en los Estados Unidos e Irán no existe un límite reglamentado por la ley.

Según datos de la OIT de 2018, los países que tienen menos horas trabajadas en promedio son Holanda, Australia, Noruega y Dinamarca con jornadas semanales menores a 34 horas. Mientras que los países con jornadas efectivas más extensas son Mongolia, Pakistán y México, con casi 50 horas trabajadas por semana en promedio. También se encuentra en este grupo China, aunque en ese caso el último dato disponible es de 2014.

En síntesis, países considerados más desarrollados, como Noruega, Australia, Holanda y Dinamarca, trabajan menos horas que en los países de América Latina, Asia o África, que alcanzaron un menor nivel de desarrollo.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la productividad se define como todo lo que produce el país (PBI) dividido por la cantidad de trabajo necesario para generarlo y hace referencia a la eficiencia que se emplea en el uso de los recursos. Países que dispongan de formas de producir más eficientes, por ejemplo, por usar mejores tecnologías, podrán producir más por cada hora trabajada.

En nuestro país, el Régimen de Trabajo a bordo, establece la jornada normal de trabajo efectivo a bordo de los buques en ocho horas diarias. A su vez, todo tiempo que el tripulante trabaje en exceso de las ocho horas diarias, se considera tiempo suplementario y se compensa con una retribución equivalente al valor de la hora del salario básico, recargado en un 50%, si fuere día hábil y en un 100% si fuere domingo o feriado.

La jornada de trabajo diaria efectivo en los ambientes declarados insalubres por la autoridad competente, es de seis horas. En ellos no se podrá trabajar horas suplementarias, salvo en ocasiones excepcionales de emergencia o seguridad, declaradas por la autoridad.

Con respecto a las guardias pasivas o los trabajadores a la orden, la ley define a la jornada de trabajo como “todo el tiempo durante el cual el trabajador esté a disposición del empleador en tanto no pueda disponer de su actividad en beneficio propio” (LCT, artículo 197). La norma agrega que integran la jornada de trabajo “los períodos de inactividad a que obligue la prestación contratada con exclusión de los que se produzcan por decisión unilateral del trabajador”. La doctrina ha precisado que el tiempo en que el trabajador dispone de su actividad y durante el que está liberado de permanecer en su puesto no se considera dentro del tiempo trabajado; es decir, que el lapso en que el trabajador se encuentra a la orden, no puede considerarse tiempo de descanso compensatorio.

Fuente: Chequeado