Más del saqueo de Triaca a los gremios intervenidos: el imprentero y el cuñado del cuñado

Lejos de transparentar los sindicatos intervenidos, el Gobierno montó una estructura de saqueo con negocios de su entorno, contrataciones de amigos y militantes. Además de los familiares, Triaca hizo desembarcar a un imprentero que facturó millones y al cuñado de su cuñado, tanto en el SOMU como en la UPSRA.

La estructura de vaciamiento de los gremios intervenidos bajo la gestión Cambiemos sigue dando motivos para hablar y para sorprenderse. Es que luego de detectar familiares, amigos, militantes y negocios repartidos entre el entorno del ex ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ahora aparecieron otras dos personas allegadas al ex funcionario que facturaron millones tanto del gremio de marineros SOMU, como del gremio de seguridad UPSRA.

Concretamente hablamos de Hernan Beatti y de Mariano Campos que curiosamente facturaron en ambos gremios en simultáneo y que incluso se convirtieron en operadores del ex ministro en las estructuras que habían sido intervenidas para, supuestamente, ser saneadas.

Beatti es dueño de una pequeña imprenta, sin grandes aspiraciones, que con las intervenciones de sindicatos logró conseguir grandes negocios. De hecho, Beatti le facturó entre mayo de 2017 hasta el 5 de enero de 2018 al SOMU 1.5 millones de pesos. En paralelo le sobraba tiempo para estar designado y cobrar como Director de Infraestructura del intervenido gremio de seguridad UPSRA.

Ahora, el hombre de confianza de Triaca, es uno de los alfiles que juega en la lista que promociona el gastronómico Luis Barrionuevo y que, sin nunca haber sido vigilador privado, espera quedarse con la organización en unos comicios que intentarán celebrar el próximo 20 de noviembre.

El otro que tuvo un golpe de suerte con la ola de intervenciones fue Campos, el cuñado de Sergio “Sombrero” Borsalino quien a su vez es el cuñado de Triaca. Sabido es que Borsalino se encargaba de visitar a las organizaciones sindicales intervenidas para “vender” su esquema piramidal de seguros de vida, donde opera para uno de los tres grandes jugadores de ese sector. De hecho ya hay denuncias en sede judicial que señalan que ese dinero se lo repartían entre los triaca y los interventores.

Campos, el cuñado del cuñado de Triaca, un retocador de fotos, le facturó al gremio de seguridad casi un millón de pesos sólo en 2018. También tuvo cargos simultáneos mientras estuvo intervenido el SOMU.