Análisis de las distintas medidas de acción directa de los trabajadores

La Huelga y las distintas Medidas de Acción Directa

Según las circunstancias propias de cada realidad, la coyuntura sindical, política y económica. Las relaciones de fuerza y otros factores. Las medidas de acción directa fueron encontrando alternativas, para eludir prohibiciones o represiones a los reclamos, en muchos casos, buscando los vacíos legales, en relación a las protestas reivindicatorias.

La intención base de toda protesta gremial es afectar la continuidad de las prestaciones o la producción.

La acción más eficaz, es la huelga. Derecho adquirido por los trabajadores para llevar adelante los reclamos. Pero así como se ha logrado a través del tiempo, dicho derecho ineludible. También el Estado y sectores empresarios han desarrollado distintas maneras de debilitar dichas acciones. Aún así, la fuerza de la huelga continúa siendo indiscutible.

Los trabajadores han ido desarrollando otras medidas de acción directa, que la doctrina ha clasificado como “Medidas de Acción directa irregulares”, que han ido generándose con la práctica, no encontrándose en algunos casos regulado su tratamiento por las normativas laborales jurídicas.

La conflictividad se suele manifestar ante reclamos de los trabajadores de mejorar sus condiciones de trabajo (salario, condiciones laborales, etc.) y por otro lado se encuentra la resistencia de empleadores que no negocian (lo que constituye un incumplimiento legal) o bien, negocian en cumplimiento de su deber legal, sin arribar a un acuerdo.

Cuando las partes luego de la negociación no logran ponerse de acuerdo, el sistema normativo permite que los trabajadores recurran a la huelga como derecho de presión a los empleadores y tratar que el acuerdo llegue a concretarse y/o las condiciones sean modificadas.

En nuestro país, el estado además de obligar a las partes a dialogar los reclamos, el poder ejecutivo también actúa como mediador de conflicto, con el poder de obligar a las partes, en caso de no llegar a un acuerdo, a no efectuar medidas por un plazo establecido (conciliación obligatoria). Muchas veces utilizada por ambos sectores de manera compulsiva.

La huelga, en la doctrina se la acostumbra a definir como “la abstención y suspensión concertada y solidariamente ejecutada de la prestación de trabajo por parte de un número considerable de trabajadores por un motivo determinado. El fin inmediato de la huelga consiste, normalmente en paralizar o dificultar la marcha de una o varias empresas para ejercer presión sobre los empleadores (o sobre terceros)”.

Mientras que las medidas de Acción directa irregulares que suelen ser medidas tendientes paralizar o demorar la actividad de la fábrica o empresa, interrumpiendo la prestación laboral, se diferencian de la huelga por algunas características particulares.

Entre las más conocidas podemos citar el paro o huelga de brazos caídos, los piquetes, el sabotaje, el boicot, el trabajo a reglamento y trabajo a desgano entre otros.

Una de las formas de protesta es directamente la Movilización de trabajadores, que puede enfocarse en el lugar de trabajo o bien en cualquier sitio, institucion o ámbito jerárquico relacionado con el conflicto. La finalidad principal de la movilización es poner de manifiesto del empleador y otros actores de poder el reclamo de los trabajadores, pudiendo ser esta medida complementaria a una huelga o independiente de ella.

En algunos casos, también la movilización puede estar acompañada de otras medidas de acción directa como los “piquetes”, obstaculizando el acceso al ámbito laboral como forma de impedir la producción, o también trasladando la medida a otro sitio para dar difusión amplia al conflicto.

Por su parte otra medida de fuerza que suele utilizarse es el denominado “trabajo a reglamento” mediante el cual los trabajadores reducen el horario de trabajo realizando un cumplimiento estrictamente a lo que dispone el reglamento / Convenio y reduciendo así la prestación laboral a la jornada diaria legal establecida.

Esta mediada suele relacionarse con el denominado “Trabajo a desgano”, mediante el cual los trabajadores reducen notablemente su producción, no realizando una interrupción total en la prestación de servicio, pero ocasionando una disminución significativa de la fuerza de producción.

Las asambleas de trabajadores, es el órgano máximo de participación y decisión directa de las bases, puede realizarse, previa convocatoria, fuera del ámbito laboral, o bien en horario de trabajo en el establecimiento. Es la forma más eficaz y directa de instruir sobre el conflicto laboral generando una participación democrática y generalizada de la toma de decisiones ante un conflicto.

El paro o acción de “brazos caídos”, a diferencia de las medidas enunciadas anteriormente, se diferencia en que produce efectivamente una interrupción total de tarea pero por un tiempo determinado, lo que la diferencia de la huelga, la cual suele ser por tiempo indefinido o hasta que se solucione el conflicto.

El paro o huelga de brazos caídos se produce en las instalaciones laborales, permaneciendo en su lugar de trabajo, pero sin prestar colaboración alguna a diferencia de las otras medidas de acción directa. Se entiende que la permanencia del trabajador en su puesto de trabajo no genera una forma ilícita de protesta.

La toma del establecimiento laboral, considerado ilicito de forma generalizada, según la jurisprudencia puede considerarse un acto lícito en ciertas ocasiones especificas, siempre y cuando no se vulneren las libertades de terceros.

Si bien casi todas estas medidas de acción directa se consideran legales a través del derecho o por la simple acción de la jurisprudencia en la materia. En ocasiones los poderes del Estado buscan ilegitimar estas medidas reivindicatorias de protesta de los trabajadores, considerando ilícito “algún acto secundario” de la protesta o bien, en la “correcta” convocatoria al conflicto.

Otra medida que suele ser más extrema, es el denominado “Sabotaje” el cual tiene distintas formas de desarrollarlo, puede llevarse adelante a través de la destrucción de los bienes del empleador, maquinaria, herramienta, producción, materia prima etc. a fin de impedir la prestación laboral, siendo considerados dichos actos delitos en materia penal, independientemente de las acciones civiles y/o laborales que podría generarse.

Dentro de las denominadas medidas de acción directa irregulares se encuentra el denominado boicot o “listas negras”, la cual es una medida de ejercer presión estableciendo listas de empleadores con los que no se deben realizar relaciones comerciales, laborales.

Otra medida que podría categorizarse dentro del boicot o la propaganda directa, es el denominado “escrache”, el cual busca poner en conocimiento de un grupo específico o en la sociedad toda un conflicto en particular.

Entonces, entre las distintas formas de presión sindical de trabajadores podemos señalar:

  • Paro, acción de brazos caídos, huelga simbólica. Parálisis colectiva sin abandonar el lugar de trabajo.
  • Asamblea. convocatoria de trabajadores destinada a debatir situaciones particulares y toma de decisiones de democracia directa.
  • Huelga de advertencia. Parálisis destinada a afirmar la importancia de la reivindicación para demostrar por parte de los trabajadores la capacidad y poder de movilización.
  • Trabajo a reglamento. El trabajador se ciñe de manera estricta a lo señalado en el reglamento interno o Convenio Colectivo de Trabajo.
  • Trabajo a desgano. El trabajo se cumple con lentitud o en condiciones técnicas no habituales e inadecuadas.
  • Parálisis relámpago. Interrupción colectiva rápida e intempestiva en uno o diversos sectores de la misma organización.
  • Faltas o retrasos del personal en sectores vitales. Se originan de modo voluntario creando problemas graves a la normalidad de las operaciones.
  • Parálisis de proveedores vitales. Se perjudica una organización paralizando las organizaciones satélites que suministran materia prima o servicios esenciales para que funcione.
  • Rehusarse a trabajar horas extras. En ocasiones particulares similar al trabajo a reglamento.
  • Ocupación del lugar del trabajo. La toma de establecimientos puede ser considerada una agresión contra la libertad de trabajo y contra la propiedad privada y al mismo tiempo un delito civil y penal. Sin embargo, en ocasiones la jurisprudencia en casos especiales de deslealtad empresarial ha actuado en favor de los trabajadores.
  • Piquetes. obstaculizar un sitio o establecimiento. Puede ser de manera total o parcial.
  • Sabotaje. Empleo de medios violentos y ocultos para destruir bienes, materias primas, materiales o dañar máquinas, instalaciones, o sea, bienes de la empresa. También se puede buscar perjudicar la producción en ámbitos externos. Con la revolución tecnológica se ha abierto una nueva acción que podría estar subcategorizada dentro del sabotaje como son los ciberataques, que han demostrado una gran efectividad de ocasionar un daño inmediato y, de bajos recursos para llevar a cabo.
  • Boicot, listas negras, escrache, propaganda. medidas tendientes a dañar la producción o imagen de un sector.

La mayoría de estas medidas de acción directa irregulares, no son nuevas, las distintas luchas reivindicatorias laborales a través de los años, empujaron a los Estados a reconocer con el paso de los años, ciertas concesiones para ejercer el derecho de fuerza de los trabajadores, evitando así, otras medidas más violentas.

Dos ejemplos de acciones extremas históricas:

La propaganda con los hechos: fueron acciones directas que tuvo su auge a finales del siglo XIX, llevadas adelante por anarquistas solitarios, fundamentalmente con asesinatos de personalidades políticas adversas. Utilizada también durante conflictos gremiales. En Argentina se destacan principalmente dos de estas acciones, el 14 de noviembre de 1909, Simón Radowitzky, joven anarquista ucraniano de 17 años, arrojó una bomba de fabricación casera contra el carruaje en que viajaba el Jefe de la Policía, Ramón Falcón, quien murió pocas horas más tarde. El acto fue en represalia por la masacre policial llevada adelante por Falcón, seis meses antes durante los acontecimientos de la Semana Roja.

El 27 de enero de 1923 el anarquista alemán Kurt Wilckens ultimó a Héctor Benigno Varela. En venganza por la masacre de obreros durante la huelga denominada Patagonia Rebelde. Le arrojó una bomba de percusión a los pies que hirió al militar. Luego le disparó cuatro balazos (cifra con la que Varela solía ordenar que asesinaran a sus víctimas).

Terrorismo sindical: tuvo mayor protagonismo y capacidad de acción en Estados Unidos, desde 1860 a 1876, numerosos patrones son asesinados por los Molly Maguires (que toman el nombre de una viuda famosa en Irlanda como ejecutora de terratenientes y esbirros en defensa de los campesinos desahuciados). Ante el avance de organización de los sindicatos, comenzaron los empresarios una estrategia desleal e inhumana. Recurrieron al cierre de fábricas, listas negras y persecuciones “legales” de activistas. Así, el sindicato público fue un arma inútil; entonces se recurrió a las sociedades secretas, los Molly Maguires, actuaban principalmente contra los propietarios de minas.

La persecusión en Estados Unidos, da origen a otras organizaciones sindicales combativas como la American Federation of Labor (AFL), los “ironworkers” que levantaban los rascacielos, afiliados a la AFL, recurrían asiduamente a la dinamita para presionar a empresarios hostiles. La voladura del edificio del Times de Los Ángeles en octubre de 1910 por los hermanos McNamara, fue un intento por extender la influencia del sindicato a esta ciudad.

A comienzos de 1905, nace otra organización sindical conocida por sus acciones combativas, la IWW (Industrial Workers of the World), que retoma los actos violentos como respuesta a la brutal represión y persecusion a los sindicatos.

El derecho a ejercer la fuerza del trabajo

Muchas de las medidas de acción directa, se diferencian de la huelga, porque la huelga es un derecho de rango constitucional (Art. 14 bis) que se le otorga a los gremios y consiste en la falta de prestación laboral en forma concertada y con abandono del lugar de trabajo, a fin de ejercer de manera pacífica presión al empleador que se encuentra en incumplimiento de alguna norma, lograr una mejora en las condiciones de trabajo, el reconocimiento de un derecho o evitar el desconocimiento de uno existente.

Si bien aquí, la huelga está amparada por derechos constitucionales, cabe destacar que otro tipo de acciones catalogadas como “violentas” son consideradas ilegales. Aquí subyace una contradicción en términos de etimología jurídica y filosófica, ya que toda medida de acción directa consiste en un acto violento (relación de fuerzas), ya que se trata de demostrar una relación de fuerzas entre la fuerza del trabajo y el capital productivo.

La violencia es denominada el tipo de interacción entre sujetos que se manifiesta en aquellas conductas o situaciones que, de forma deliberada, aprendida o imitada, provocan o amenazan con hacer daño, mal o sometimiento grave a un individuo o a una colectividad, afectando a las personas violentadas de tal manera que sus potencialidades presentes o futuras se vean afectadas. El derecho, atribuye generalmente al Estado el monopolio de la violencia. La violencia puede ser de carácter ofensivo o defensivo (también se utilizan los conceptos de violencia proactiva y violencia reactiva), habilitando en este último caso figuras de justificación ética de la violencia, como la legítima defensa y el derecho de resistencia contra la opresión.

La violencia en materia de conflictos laborales, o mejor definida, para evitar interpretaciones erróneas o desvirtualizadas, la relación de fuerzas entre la producción y el capital, se trata de un concepto complejo que admite diversas matizaciones y graduaciones según el punto de vista desde el que se trate; en ese sentido, su aplicación a la realidad depende en ocasiones de apreciaciones subjetivas.

El derecho a la protesta está contemplado en la Argentina en la Constitución Nacional como forma de libertad de expresión (art. 14 y 32) y en varios tratados internacionales, como la Declaración Universal de Derechos Humanos, que reconocen la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión (art. 18), la libertad de opinión y de expresión (art. 19) y la libertad de reunión y asociación pacífica (art. 20). Pero, aunque puede existir una interpretación extensiva del art. 194 del Código Penal, (el que, sin crear una situación de peligro común, impidiere, estorbare o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, agua o aire o los servicios públicos de comunicación, de provisión de agua, de electricidad o de sustancias energéticas, será reprimido con prisión de tres meses a dos años). La protesta no está expresamente tipificada en el Código y en muchos casos su criminalización queda sujeta a interpretaciones.

Distintos autores –en la parte dedicada a análisis específico del Tipo Penal-, manifiestan que atento al delicado equilibrio existente entre el derecho a circular libremente y los derechos de petición – incluye al de libertad de expresión – y de reunión, ante un corte de ruta, por ejemplo, la configuración del delito deberá estar reservada para las conductas más relevantes, vinculadas a la interrupción de rutas, caminos o autopistas interjurisdiccionales, que unan ciudades o que permitan el acceso a éstas sin que existan caminos alternativos que morigeren en buena medida el tránsito y que en las ciudades o pueblos, el delito deberá retroceder ante el derecho contravencional, salvo el caso del transporte ferroviario o subterráneo pues en estos casos difícilmente puede obtarse por un mismo transporte alternativo, aunque habrá que evaluar en cada caso, atento a que en una ciudad pude darse la configuración del delito y no una simple contravención atento a la excepcional gravedad de las conductas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s