5 razones que muestran que “se aproxima” una guerra pesquera global

Países como Filipinas patrullan sus aguas fuertemente armados para evitar el ingreso de embarcaciones ilegales.

 

Tal como ha ocurrido con otros recursos naturales como el petróleo, la industria pesquera internacional es rentable, competitiva y una fuente de conflicto entre los países.

En las últimas décadas, la demanda por el producto se ha duplicado: en los años 60 el mundo consumía un poco menos de 10 kilos de pescado per cápita al año, mientras que en 2016, el consumo aumentó a 20,3 kilos por personas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Algunos expertos advierten que la competencia entre los países se ha intensificado y puede provocar una guerra pesquera global.

“Los países están tomando medidas drásticas para proteger a sus peces”, le dice a BBC Mundo Johan Bergenas, director de Políticas Públicas especializado en temas de defensa y medio ambiente de Vulcan.

“Desafortunadamente la dinámica alrededor de la industria pesquera es ideal para un conflicto armado”, apunta.

Las zonas con mayores conflictos están en el sur y el noreste asiático; las costas de América Central y América del Sur; y en aguas africanas, agrega el experto.

Ver: El caso de Indonesia: hundir piratas a cañonazos e incorporar la pesca ilegal a delitos de crimen organizado transnacionales

Las embarcaciones pesqueras, tambien funcionan como herramientas importantes para expandir la presencia marítima de los paises en aguas en disputa.

En un análisis que forma parte de un proyecto con el centro de estudios Wilson Center, Johan Bergenas plantea 5 razones que, a su juicio, muestran que se aproxima una guerra pesquera:

1- Una oferta concentrada

“El Pacífico podría transformarse en el Medio Oriente del atún”, haciendo un paralelo con la competencia por el petróleo.

Eso porque un 60% del atún del mundo es capturado en una sola región geográfica: el Océano Pacífico Occidental y Central.

El resto de las especies también están concentradas en zonas específicas, razón que las convierte en fuente de conflicto permanente.

Una investigación de Global Fishing Watch, publicada en la revista Science en 2018, reveló que solo 5 países acaparan el 85% de la pesca en alta mar, es decir, lejos de sus zonas económicas exclusivas: China, España, Taiwán, Japón y Corea del Sur.

2- Una herramienta de poder político

La concentración en el Pacífico del atún ha hecho que la soberanía de esas aguas se vuelva extremadamente valiosa.

La sobrepesca y las disputas por derechos pesqueros son comunes en esas aguas, que están llenas de pequeñas islas-Estado.

3- Un recurso finito

La producción pesquera no alcanzará a cubrir la demanda en siete años más. En paralelo, fuerzas externas como el cambio climático, también están poniendo presión sobre el recurso.

Aunque la acuicultura puede ayudar a satisfacer la creciente demanda, no es suficiente.

4- Un “commodity” fundamental

Actualmente 1.000 millones de personas dependen de la pesca para satisfacer sus necesidades nutricionales, y este número crecerá en la medida que aumenta la población.

El pescado es uno de los recursos alimenticios más vendidos en el mundo.

La FAO proyecta que la demanda de pescado podría aumentar un 21% para el año 2025.

5- Una economía ilícita creciente

“La pesca ilegal, no informada y no regulada tiene un valor estimado en US$36.000 millones al año, equivalente a un 25% del mercado legal”, señala Bergenas.

Además, “existen organizaciones criminales que explotan el recurso para financiar actividades ilegales”.

Actualmente, la Pesca Ilegal, es el tercer negocio ilicito en el mundo, despues del narcotrafico y las falsificaciones.

Ver: La pesca ilegal ya es el tercer negocio ilícito del mundo

Conflictos en América Latina

Por su creciente demanda interna, China ha llegado a América Latina en busca de productos como el calamar gigante o el bacalao en aguas de Argentina; el atún en las de Chile; el tiburón en las de Colombia y Ecuador; o la totoaba en las de México.

Hay barcos chinos que faenan de forma legal, pero otros no. La presencia de embarcaciones chinas ha provocado conflictos en aguas frente al oeste de África, Corea del Sur, Vietnam, Indonesia, Filipinas, Argentina, Mexico.

Ver: La guerra de la pesca

Pero China no es el único país generador de conflictos. España, tiene la principal flota pesquera de la Union Europea y muchos de sus buques, principalmente provenientes de Galicia, depredan en otros mares. Gran Bretaña por intermedio de sus colonias en el mundo otorga licencias que permiten a paises pescar en zonas territoriales de otras naciones soberanas.

Lo que no se sabe es la dimensión que estos incidentes podrían alcanzar en el futuro. Y hasta ahora, no se ha producido un conflicto diplomático de grandes proporciones entre potencias que ponga en entredicho la estabilidad de las relaciones internacionales.

Mientras algunos analistas como Bergenas piensan que eso es cuestión de tiempo, otros son más cautelosos y confían en que la solución diplomática de los conflictos logrará controlar las tensiones.

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