Buque Mercante Granadero: “el campo de concentración flotante”

Entre junio de 1972 y enero de 1973, la dictadura militar encabezada por el General Agustin Lanusse habilitó como centro de detención para presos politicos, en el puerto de Buenos Aires, al buque mercante “Granadero”, de la empresa estatal ELMA.

Con la intensificación de la represión estatal contra los movimientos politicos, gremiales y organizaciones revolucionarias, el Estado argentino, tomado por asalto por militares y sectores civiles, desde 1966 hasta 1973, por medio de sus instituciones punitivas, como el Servicio Penitenciario Nacional, llevó adelante una intensa represión de la militancia revolucionaria y, en particular, el tratamiento dado a los detenidos por razones políticas.

El buque-cárcel Granadero

La habilitación del buque “Granadero”, un carguero en desuso de la Empresa Líneas Marítimas Argentinas (ELMA), como unidad penitenciaria especial para la detención de presos políticos desató quejas y reclamos y produjo una importante huelga de hambre en el mismo y en las cárceles con presos políticos de todo el país.

El buque, ubicado en la sección sexta de la dársena norte del puerto de la Capital Federal, fue habilitado como la unidad número 8 del Servicio Penitenciario Federal (SPF), el día 13 de junio de 1972.

En un primer momento se habia proyectado anclar el buque lejos de la costa del río, pero el personal penitenciario se resistio.

A principios de mayo de 1972 el buque había sido asignado al Servicio Penitenciario Federal por el Comando en Jefe de la Armada. Se le encomendó al servicio penitenciario la tarea de custodia y seguridad de los procesados por delitos de “subversión, terrorismo y conexos”.

Ante la asignación del barco, el SPF montó la organización y estructura penitenciaria para su funcionamiento. El buque fue incorporado al SPF con el nombre de “cárcel buque Granadero”, como “unidad penitenciaria flotante”.

Según un artículo publicado en la revista Primera Plana, en junio de 1972, en la tarde del miércoles 14, unos 30 presos políticos fueron trasladados al buque desde la Cárcel de Villa Devoto, sin previo aviso a familiares o abogados. Del total de presos, la mayoría eran mujeres y estaban alojadas de a cuatro en celdas de 2 por 2, casi sin ventilación ya que los ojos de buey habían sido enrejados y tapados.

La mayoria de los primeros detenidos eran militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores y del Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP). A fin de mes los detenidos en el buque sumaban casi 50.

Las tareas de mantenimiento del buque estaban a cargo de la Prefectura Naval Argentina.

El buque tenía los calabozos en dos plantas. La planta n° 2, para mujeres, con una capacidad para 20 detenidas y la planta n° 1, para los hombres, con capacidad para 44 personas. Entre las obligaciones de los internos estaban “obedecer sin observación las órdenes emanadas de la Dirección y de los agentes” e igualmente “abstenerse de cantar, gritar, silbar y mantener conversaciones por señas furtivas o indecorosas, elevar la voz, practicar juegos prohibidos y, en general, de todo acto que signifique una alteración del orden interno”.

También debían abstenerse “de cualquier acto de indisciplina y de hacer manifestaciones políticas y gremiales”. Se aclaraba que “las peticiones colectivas constituirán siempre falta disciplinaria grave”.

El buque alojó presos políticos hasta fines de enero de 1973, a raiz de la fuerte condena de distintos organismos, el SPF devolvió el buque a la Prefectura y lo desafecto de su estructura orgánica.

La condena social contra el “buque-carcel” y las huelgas de hambre

Los abogados de los presos politicos alojados en el “Granadero” denunciaron las abusivas condiciones carcelarias a las que eran sometidos los presos. Llamaban al buque “el campo de concentracion flotante”.

El 26 de junio de 1972, los presos politicos iniciaron una importante huelga de hambre a nivel nacional que se extendio hasta el 7 de julio, en repudio de la utilización y las condiciones carcelarias del buque cárcel “Granadero”.

La medida de fuerza se cumplió en el buque-cárcel, en los penales de Villa Devoto, Rawson, donde había por entonces unos 150 presos políticos, Resistencia, donde había más de 100, y por unas 20 madres, esposas y hermanas de presos, en la capilla Santo Cristo, de Villa Lugano. Con el paso de los días se extendió a otros grupos de familiares en Santa Fe, que la realizaron en la iglesia de Guadalupe, La Plata y Trelew.

Hubo distintas movilizaciones estudiantiles hacia el puerto para apoyar la huelga. Distintas figuras públicas, como el artista León Ferrari, sectores sociales y políticos se hicieron presentes en la capilla para expresar su solidaridad.

Se consiguió la adhesión de varias entidades de ayuda a los presos políticos, como la Comisión de Libertades del Encuentro Nacional de los Argentinos, la Comisión de Ayuda a los Presos Políticos de la CGT de los Argentinos, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, la Comisión de Familiares de Detenidos (COFADE), la Comisión Peronista de Apoyo a los Presos Políticos (COPPAP) y el Foro de Buenos Aires por la vigencia de los
Derechos Humanos. También de diferentes organizaciones gremiales, profesionales y del Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo.

Ignacio Rucci, secretario general de la CGT, envió un telegrama al PEN y el Consejo Superior del Movimiento Nacional Justicialista emitió un comunicado repudiando la utilización del buque. También llegaron mensajes solidarios de más de 20 organismos internacionales, como el Comité Permanente de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

El Frente de Trabajadores Marítimos del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), denuncio en la revista “Liberación” el uso del buque como “campo de concentración” y acuso a la conducción del gremio por “no adoptar ninguna medida ya que los maritimos teniamos contacto directo con el problema” y que “no ha echo escuchar su voz de protesta”.

A medida que la huelga de hambre se extendía y profundizaba distintos detenidos del buque iban siendo trasladados a otros establecimientos penitenciarios, básicamente al penal de Rawson. El día 6 de julio solo quedaban 7 detenidos en el “Granadero”. La huelga se levantó el 7 de julio cuando los últimos detenidos en el buque fueron llevados a penales del interior del país. Sin embargo, pocos días después volvía a tener presos.

Según informó a la prensa el SPF a mediados de julio, cuando allí había 25 detenidos, 23 hombres y 2 mujeres, el “buque cárcel Granadero” solo se utilizaba para alojar a detenidos que tenían que declarar ante la Cámara Federal en lo Penal de la Nación.

A fines de junio la Cámara Federal de La Plata resolvió en una causa que ese buque no reunía las exigencias mínimas “compatibles con la garantía consagrada en el art. 18 de la CN y con las exigencias del art. 683 del Código de Procesamiento Criminal por lo que no puede ser considerado como una cárcel de la Nación”. Al mismo tiempo, resolvía que “el procesado Roberto Jorge Quieto debe ser trasladado de inmediato a un establecimiento carcelario que brindando suficiente seguridad sea compatible con los expresados preceptos constitucionales y legales y que no obstaculice la competencia del Tribunal de la Capital Federal a cuya orden el detenido se encuentra sometido a proceso”. Los abogados defensores de Quieto y quienes habían logrado ese pronunciamiento fueron Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luís Duhalde.

El fallo fue rápidamente apelado, por expresa instrucción del ministro de Interior, Arturo Mor Roig, al fiscal de la Cámara Federal de La Plata y el buque continuó siendo usado como establecimiento de reclusión para presos políticos.

Durante el mes de julio el buque recibió varias visitas de altos funcionarios, como el ministro de Justicia de la Nación, Gervasio Colombres, el general Tomás Sánchez de Bustamante y miembros de la Corte Suprema de Justicia, para defender ante la opinión pública las condiciones de detención del mismo.

Otra huelga de hambre importante de nivel nacional se realizó en diciembre de ese año hasta los primeros días de 1973, cumplida por familiares en la parroquia Cristo Obrero, de Villa Comunicaciones, en algunas unidades básicas peronistas de la Capital Federal y por los presos políticos en Rawson, Resistencia, los penales de Córdoba, Villa Devoto y en el buque Granadero, que comenzó el día 19, bajo el lema “Por una Navidad y Año Nuevo sin presos políticos” y se levantó el 10 de enero de 1973. La medida de fuerza se realizó contra el régimen de castigo que sufrían los presos políticos, desde hacía 3 meses encerrados en celdas individuales y con fuerte hostigamiento hacia los familiares.

Finalmente, a fines de enero de 1973, el “buque carcel Granadero” dejo de estar bajo la orbita del Servicio Penitenciario Federal y paso a manos de la Prefectura Naval Argentina. En 1974 fue dado de bajo del registro de buques argentinos y en 1975 fue desguazado.

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