Una CGT “devaluada”

Hector Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña

Acorralados por las tensiones internas y una debilidad manifiesta, a la que se suma una desastrosa coyuntura política y peor económica, el triunvirato definió un paro general para el próximo 25 de septiembre.

La decisión la anunciaron y/o propusieron durante un plenario de secretarios generales donde, de todas formas, se escucharon voces críticas que reclamaron la elaboración de un plan de lucha que supere la mera medida de fuerza y, además, la convocatoria de un Comité Central Confederal para que se renueven autoridades.

En este contexto, la huelga general se prevé contundente pero no resolverá la fragilidad que atraviesa a la cúpula cegetista.

La jornada del paro nacional de la CGT será compartida por la huelga de 36 horas que decretaron las dos CTA y el sindicato de Camioneros que comenzará a partir del mediodía del lunes 24, con movilización. A la que se suman otras organizaciones gremiales y sociales.

Desde la CGT, en cambio, anunciaron que, “El paro será el día 25, por 24 horas, sin movilización”, aclaró el triunviro Héctor Daer que casi no habló durante el plenario.

No está clara la cantidad de secretarios generales que participaron del plenario realizado en el teatro Empire, del gremio ferroviario La Fraternidad. Algunos miembros de la conducción de la central obrera hablaron de 117 jefes gremiales pero también trascendió que los que firmaron la planilla de asistencia fueron 86. Más allá de la cifra exacta, el triunvirato decidió imponerle al encuentro un carácter que carece y que se trata de un poder resolutivo al emitir un documento donde se autoriza la convocatoria al paro general como así también que el Consejo Directivo “lleve adelante las mesas de diálogo que considere conducente con todos los actores sociales y políticos necesarios” con el objetivo de consensuar una agenda de reclamos, un eufemismo para no hablar de plan de lucha que tanto le reclaman sectores sindicales como el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) y el grupo Lezica.

Este último sector envió una delegación de cuatro dirigentes que además integran la Corriente Federal de los Trabajadores que tuvieron como misión no sólo leer el documento acordado la semana pasada sino además reclamar la realización del Confederal que habilite la renovación de autoridades y rechazaron la reunión de la mesa chica de la CGT con la delegación del FMI.

Luego de la renuncia del sindicato de Camioneros al Consejo Directivo a principio de esta semana y como otra prueba de la debilidad que vive el triunvirato, en los próximos días renunciarán al menos tres sindicatos más a las sillas que ocupan en el Consejo.

La caída de la actividad industrial es la más alta desde 2002. El dólar está desbocado, la devaluación está por alcanzar el 100% anual y la inflación es imparable.

Tras el anuncio del triunvirato de una huelga recién para dentro de un mes. En el rato que duró el debate, los mercados hicieron una contundente “medida de fuerza” y hoy el dólar roza los $40.

Para la mayoría de la población, el anuncio de la CGT de convocar un paro para el 25 de septiembre pasó casi desapercibido. Y no es que el triunvirato se la pase anunciando huelgas. Pero la corrida del dólar y el salto en la crisis económica y política concentraban la atención de todos.
Pero si hace algunos días los voceros cegetistas negaban la convocatoria a un paro, ¿qué cambió?

Es que la crisis ha tomado una dinámica impredecible, con un arriba cada día más nervioso y las bases sindicales que cuestionan cada vez mas el liderazgo de un ya desgastado triunvirato y exigen una CGT más representativa cerca de los trabajadores, en un clima cada vez mas agitado en las calles con innumerables protestas sociales y laborales.

Todas las noticias de las últimas semanas fueron pésimas. La caída de la actividad industrial es la más alta desde 2002. El dólar está desbocado y la devaluación está por alcanzar el 100% anual. La inflación es imparable y a Dujovne se le gastó el liquid paper de tanto enmendar el memorándum con el FMI.

Ante ese panorama, la CGT sufre su propia devaluación. El triunvirato está cuestionado: por sus reuniones con el FMI, por bancar al gobierno y dejar en banda a los que resisten.

Una respuesta a “Una CGT “devaluada”

  1. Traidores,corruptos , coimeros y alcahuetes ,no hacen nada porque siempre transaron y tienen el culo sucio , no resisten un carpetazo ,hace años que yo soy mi propio sindicato ,peleó y exijo lo que me corresponde y si no carta documento , trabajé desde 1993 hasta hace dos meses atrás en barcos petroleros SUPE, no hay peor patrón que un sindicato ,no tenés a quien quejarte y ya son empresarios no sindicalistas ,están para cagarte

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s