El asesinato del traidor Juan Colmeyro a manos del marinero Jose Serrano

La organización gremial marítima tuvo sus primeras expresiones organizativas durante los primeros años del siglo XX, con la conformación de la Sociedad de Resistencia de Marineros y Foguistas. Durante los años 1903 y 1904 este gremio impulso dos huelgas en Buenos Aires, de 5 días y de un 1 mes de duración respectivamente. Ambos conflictos tuvieron relativo éxito en función de un aumento salarial, fijación de la jornada laboral y de turnos de trabajo. Luego se separaron marineros y foguistas.

Creación de la Liga Obrera Naval Argentina

El 11 de enero de 1907, tras unas tres semanas de huelga marítima, en una asamblea de 5.000 personas, nació la Liga Obrera Naval Argentina (LONA), que nucleaba a los marineros, pero aún no podía captar la totalidad de las distintas categorías de los marítimos.

La Liga Obrera Naval, no logró consolidarse en medio de una fuerte represión por parte del Estado, la cooptación por parte de la patronal de su secretario general, Juan Colmeyro, y un conflicto ideológico entre adherentes al anarquismo, y otros de tendencia sindicalista.

En abril de 1910, se formó la Federación Obrera Marítima (FOM), que pasó a ser dirigida por Francisco Javier García, que incluyó tanto a obreros de cubierta como de máquinas, incorporando en su desarrollo posterior otras categorías y secciones.

La huelga de 1916 de la Federación Obrera Marítima (FOM)

En octubre y diciembre de 1916, la FOM se enfrentará al conflicto que la catapulta a encabezar la lucha sindical entre 1916 y 1921. Durante todo el mes de octubre realizaron una campaña de agitación para reivindicar la necesidad de aumento salariales y de mejores condiciones de trabajo. Las empresas navieras rechazan los reclamos y, el 29 de noviembre de 1916 se votó la huelga general, que comenzara el 1° de diciembre. Intervienen en la batalla más de 6.000 obreros: marineros, foguistas, patrones, conductores, ayudantes, contramaestres, personal de cámara, etc. La huelga ademas, recibió la solidaridad del resto de los sindicatos, incluso de Paraguay y Uruguay.

La situación para la represión estatal se estaba preparando, al aumentar la cantidad de efectivos policiales en el puerto y los alrededores.

El 6 de diciembre, la dirigencia de la FOM se entrevistó con el presidente Irigoyen. Le pide que el estado mantenga la neutralidad en el conflicto, o sea, que no envíe las fuerzas armadas a reprimir a los huelguistas. Admiten su mediación para procurar su solución, mas no su intromisión. El punto de vista obrero es atendido por el presidente de la República. Éste solicita a los obreros 24 horas para realizar una gestión ante los armadores y proponerles la solución del conflicto. Mas su gestión es infructuosa. Consecuentemente, dispone el retiro de las tropas. Esta medida inclina a la FORA a dejar sin efecto la huelga general.

La huelga siguió hasta el 4 de enero de 1917, momento en que se confecciona un laudo arbitral, en que se establecía que ningún huelguista quedaría cesante, que la jornada del personal de máquinas sería de ochos horas y el de cubierta de nueve, entre otras medidas. Se habrían aprobado el 75% de los reclamos obreros.

La huelga a la Empresa Mihanovich

Hay una segunda huelga, a comienzos de 1917, que está inmediatamente ligada con la primera. La empresa Mihanovich, el capital más importante de la rama marítima, no acepta implementar el acuerdo que se había firmado el 4 de enero.

Esta empresa había incentivado la creación de un sindicato amarillo, dirigido por Juan Colmeyro, quién había dirigido en 1907 la Liga Obrera Naval Argentina (antecedente de la FOM), y terminó pasándose de bando y utilizando su experiencia organizativa contra sus ex-compañeros, luego de recibir un soborno de la burguesía naviera. Esta sociedad amarilla recibió el nombre de Sociedad Protectora del Trabajo Libre (SPTL).

Este sindicato patronal al frente del cual se encontrada Juan Colmeyro, atentaba directamente contra la contratación exclusiva de personal por la cual la FOM había luchado en diciembre, se sumaban la falta de pago de horas extra de los meses de enero y febrero, junto a los despidos injustificados de personal y la no revisión solicitada por el sindicato de varios despidos por parte de la Prefectura. Se añadían los reclamos por falta del personal mínimo a bordo. La suspensión de obreros de la FOM en los talleres de Mihanovich y su reemplazo por personal de la SPTL, junto al desembarco y reemplazo del personal federado del vapor “Edimburgo”, llevó al inicio de la medida de fuerza contra la Mihanovich. Junto con otros abordajes violentos a barcos con personal no federado, se dio un enfrentamiento armado entre trabajadores de la FOM, al enfrentar estos a la tripulación adventicia el 19 de marzo, sin lograr desembarcarlos, pero derivando en la intervención de la Armada tras el tiroteo.

El ajusticiamiento del traidor Juan Colmeyro por Jose Serrano

Los enfrentamientos entre federados y no federados continuaban. El 24 de marzo de 1917, Colmeyro que había despertado el odio de los obreros federados. Fue asesinado durante un enfrentamiento a tiros entre obreros federados de la FOM y crumiros (carneros), por el marinero Jose Serrano de la FOM.

Por este hecho, José Serrano, fue condenado en 1917 a prision en la carcel de Ushuaia. Serrano, era considerado un héroe por los marítimos federados, y la FOM luchó por mucho tiempo para que fuera indultado.

Pronto, el puerto se llenó de fuerzas armadas. La FOM exige que se retiren argumentando que el gobierno no debía defender a una empresa que desconoció un acuerdo que el mismo gobierno había firmado. Las tropas son retiradas ante la amenaza real de una huelga general que podría paralizar el país.

Mihanovich intenta obligar a los oficiales (maquinistas, comisarios, capitanes, prácticos) a que tripulen las embarcaciones con personal no federado. De lo contrario, sus sueldos se verían reducidos. Estos se niegan. Se solidifica la solidaridad entre la oficialidad y la tripulación. De esta unión nace un Comité de Huelga. Los principales dirigentes son: García (Federación Obrera Marítima), Alfredo Viola (Centro de Capitanes de Ultramar) y Manuel Gallardo (Centro de Comisarios Marítimos).

Los medios gráficos La Nación, La Prensa, La Razón y La Concordia, continúan criticando la huelga diciendo que el soviet del puerto está constituido por unos pocos agitadores y cientos de matones que violan las leyes sin que el gobierno de Irigoyen tome las medidas enérgicas para evitar dichas cosas. Mientras tanto es necesario señalar que estaban presos Serrano, Sayes, Espínola y Polguvobrach, entre otros.

El 22 de abril, la huelga termina, luego de la negociación que iniciara el jefe de la policía, Duffei, por orden del presidente Irigoyen. Cierran el acuerdo la FORA, la FOM y el Centro de Cabotaje Argentino (la organización corporativa de la burguesía naviera). Se cierra la sociedad amarilla, se terminan la huelga y el lock out y, se reconoce la validez del laudo arbitral de enero de 1916.

Finalmente, ante la presion ejercida por la FOM, Jose Serrano fue indultado y deportado, quien, defendiendo su vida, y la causa sindical ultimara a Colmeyro, el destacado rompehuelgas.

Carta de José Serrano, desde la carcel de Ushuaia. Leida durante una asamblea:

“Camaradas: Mis deseos hubieran sido… al gremio marítimo.., en… asamblea para expresar mi más profundo agradecimiento a la solidaridad que me ha… en el trance un tanto duro del que acabo de salir, en virtud de (vuestras) gestiones, vuestras campañas y vuestra solidaridad. Es por esto que yo… a mis hermanos marítimos mí más caluroso saludo y reconocimiento. Al mismo tiempo, aprovecho esta ocasión para exponer algunas breves consideraciones, que se relacionan con el momento actual de la FOM y que concuerdan con el objeto del acto que se realiza. En primer lugar, es preciso que las… de la FOM se mantengan unidad y compactas: unidos los obreros de la Federación para cumplir los altos destinos sindicales, que solo son factibles con la unidad; unidos, para contrarrestar la acción de los únicos enemigos nuestros: el capital y el Estado; unidos por el interés común de explotados, de productores y de asalariados, y por los lazos de la más franca lealtad y fraternidad. No debe haber más odios entre los componentes de la familia marítima, pues los engaños debilitan los fundamentos básicos de la organización y son contraproducentes para los fines de las lanchas y reivindicaciones obreras. Luego, entonces, las luchas entre trabajadores, entre hermanos, deben desaparecer para la estabilidad de la organización sindical; para el propio mejoramiento económico y para realizar con eficacia las luchas que periódicamente libramos contra el capitalismo. Persistir en el error, es poner en peligro la vitalidad de la Federación y supongo que esto no lo deseará ningún trabajador, nadie que ame de verdad a la organización, ninguno que se precie de consciente y que sepa por experiencia los beneficios que reporta la organización sindical en el diario bregar por el mejoramiento económico y social. Yo exhorto a mis compañeros marítimos a que depongan todas las animosidades que hoy trabajan los espíritus en nombre de nuestros altos postulados de redención, de fraternidad y solidaridad que deben unir y no separar a los que, como nosotros, vivimos del trabajo fecundo. No malogremos, compañeros, la unidad orgánica que en estos momentos gestiona todo el proletariado de la república! Por otra parte, también exhorto a que se tenga cuidado en la designación de los hombres que han de ser electos para el nuevo Consejo Federal. Que sean ellos aptos y capaces, leales y sinceros, pues no ha de escapar a vuestra inteligencia lo trascendental y delicado de este asunto. Ellos serán los buenos timoneles, los inteligentes prácticos y capitanes que han de conducir nuestra nave -la Federación Obrera Marítima- por en medio de tormentas y borrascas a buen puerto. Por último, saludo a todos los compañeros fraternalmente. Por la redención de todos lo que sufren, por la revolución que nos libertará a todos.

¡Viva la Federación Obrera Marítima!
¡Viva la fraternidad, la concordia y la unidad de la clase obrera! ¡Viva la Federación Obrera Regional
Argentina!”

Los principios de solidaridad de la FOM

A partir de 1916, la FOM fue tejiendo una estructura de lazos de solidaridad a lo largo de todo el pais. Se podía mandar dinero, hombres o realizar boicots especiales. La solidaridad se manifestaba en acción y no sólo en palabras.

Desde el año 1916, a la Federación Obrera Marítima ningún movimiento obrero le es ajeno. Con su solidaridad, contribuyo a conformar muchos sindicatos con los que establecía lazos de solidaridad real, asisten al nacimiento de centenares de sindicatos y conviértense en escenarios de grandes batallas sindicales. Su acción repercute en el corazón de los feudos de La Forestal, en las fábricas de tanino de Las Palmas del Chaco y Formosa, en los yerbales misioneros. En estas zonas viven y se desarrollan poderosas empresas capitalistas que son, también, verdaderos Estados independientes dentro del Estado argentino.

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